domingo, 18 de agosto de 2013

La dama de Shalott


¡Feliz domingo de lecturas, Visitantes!

¿Cómo estáis sobrellevando el calor? Hay estudios por ahí que dicen que un buen modo de olvidarse del calor es leyendo, así que os traigo algo nuevo para la sección de lecturas.

Sé que había prometido que cuando me tocara aportar algo en esta sección, os presentaría antiguas versiones de nuestros queridos cuentos de la infancia antes de que pasaran por el filtro de Disney; pero este domingo dejaré a un lado los cuentos y compartiré con vosotros una vieja leyenda que siempre me ha gustado mucho: La dama de Shallot.

Se trata de un antiguo poema de un hombre llamado Tennyson y que pertenece al ciclo de leyendas artúricas (conocéis alguna historia del Rey Arturo ¿no?). Como es un poema enorme y además, al haber sido escrito originalmente en inglés hay millones de traducciones distintas por ahí, yo he reescrito el poema en forma de relato para que todos podáis conocer esta historia.

Espero que os guste y que me comentéis! Hasta el próximo domingo ^^

La dama de Shallot

 
Según cuenta una antigua leyenda, existió una vez en el pasado, una joven, cuyo nombre ya nadie recuerda, que vivía encerrada en una alta torre en el centro de una isla llamada Shallot. Dicha isla estaba situada a medio camino entre Camelot y Winchester. Las malas lenguas decían que estaba embrujada y por eso nadie se acercaba más de lo necesario cuando viajan hacia Camelot.
La joven había vivido toda su vida en aquella fortaleza, sabiendo únicamente que estaba prisionera. Apenas contaba con una pequeña habitación para vivir donde sólo había una ventana que estaba orientada hacia Camelot. Frente a la ventana había un enorme y redondeado espejo colocado de manera que reflejaba todo lo que se veía desde la ventana y en el centro de la habitación, la joven tenía un gran telar.
Un noche, mientras la joven dormía, una voz le habló en sueños. Era una voz fría y que parecía provenir desde el  mismo infierno. Igual de terrible que su sonido, era el mensaje que le susurró. La voz le dijo que nunca mirara por la ventana porque en el momento en que mirara hacia Camelot, una terrible maldición caería sobre ella.
Aunque la joven desconocía el tipo de maldición de la que hablaba la voz, tomó la decisión de seguir su consejo.
A partir de ese momento la joven pasó las horas observando el reflejo del espejo y tejiendo las imágenes que éste le mostraba. Imágenes de las vidas de otras personas. Y aunque nunca desobedeció, con el tiempo empezó a preguntarse por qué todas esas personas podían vivir de verdad y ella tenía que resignarse a observar desde su alta, alta torre.
Así fue hasta que un día pasó algo.
Lancelot, el caballero más fuerte del Rey Arturo pasó cabalgando muy cerca de la torre de Shallot y se reflejó en el espejo. Cuando la joven de Shallot le vio se enamoró de él en un solo segundo. Y aquello lo cambió todo. Por primera vez, se dio cuenta de que estaba sintiendo algo de una intensidad mucho mayor a la del miedo que le daba la maldición. Eso hizo que empezara a planteara cosas que nunca antes había considerado.
Quería ser valiente. Quería abandonar su torre a pesar de que al ser lo único que conocía, era lo más seguro que tenía. Pero ya no le importaba nada que no fuera estar con su caballero. Y de ese modo, todas las esperanzas que durante años había sostenido con delicadeza y cuidado en su diminuto corazón fueron puestos en ese amor.
Trató de comunicarse con él y hacerle llegar un trozo de su vestido para que Lancelot lo usara como divisa para su lanza cuando combatiera en sus torneos.
Pero Lancelot ya estaba enamorado de Ginebra y de su vestido era la tela que llevaba en su lanza. Cuando nuestra joven prisionera lo vio en el espejo, sintió algo mucho peor que el dolor ya conocido por la soledad. Una vieja sensación de derrota la invadió y creyó oír una vocecilla cruel que le susurraba en el oído lo que ella en realidad ya sabía: que hasta el amor le estaba prohibido.
Era tal el dolor que experimentó que no pudo evitar mirar por la ventana. En ese momento, el espejo se rompió en mil pedazos y supo que la maldición acababa de caer sobre ella.
Entonces ella levantó la mirada de su viejo tapiz y dijo:
                                     <<Estoy harta de tejer sombras>>
Antes de que las lágrimas arrasaran sus ojos, cogió su telar sin terminar y abandonó la torre.
Junto a la orilla encontró una pequeña barca y sin dudarlo se hizo a la mar. Tenía pensado navegar hasta Camelot hasta que le fuera posible.
 
La maldición no la había abandonado, pero mientras le quedaran fuerzas tenía decidido no volver a esconderse nunca. No volvería a ocultarse tras un espejo para ver vivir a los demás mientras ella permanecía en silencio.
Durante el trayecto, algunos pescadores aseguran que la vieron, con expresión triste y los brazos caídos sobre el agua como en señal de rendición. Aunque otros interpretaron ese gesto como una súplica silenciosa para que la maldición la concediera algo más de tiempo.
Su gran tapiz caía por los bordes de la embarcación y se deshacía. Las velas que usaba para alumbrar su camino fueron apagándose a medida que se alejaba de su isla.
Cuando por fin la embarcación llegó a Camelot, encontraron a la doncella muerta y su tapiz totalmente deshecho.
 
 
 

 

domingo, 11 de agosto de 2013

¡Hola queridos lectores! ¿Cómo van esas vacaciones? Nosotras no nos olvidamos del blog ni en agosto, así que aquí vengo a dejaros una canción muy bonita que seguro la mayoría habréis escuchado. Se trata de "The time of my life", una canción que se publicó originalmente en 1981 por Franke Previte pero que se hizo famosa unos años después gracias a la interpretación de Bill Medley y Jennifer Warnes para la clásica pelicula "Dirty Dancing".

¿Por qué esta canción? Porque me gusta de lo que habla y seguro que muchos al escucharla tienen a alguien especial en la cabeza. Aquí dejo primero la canción en inglés y luego en castellano.

The time of my life


Now I've had the time of my life 

No I never felt like this before 
Yes I swear it's the truth 
And I owe it all to you 
Because I've had the time of my life 
And I owe it all to you
I've been waiting for so long 
Now I've finally found someone 
To stand by me 
We saw the writing on the wall 
As we felt this magical fantasy
Now with passion in our eyes 
There's no way we could disguise it 
Secretly 
So we take each other's hand 
Because we seem to understand the urgency 
Just remember...
You're the one thing 
I can't get enough of 
So I'll tell you something 
This could be love because...
I've had the time of my life 
No I never felt this way before 
Yes, I swear it's the truth 
And I owe it all to you
Hey, baby, with my body and soul 
I want you more than you'll ever know 
So we'll just let it go 
Don't be afraid to lose control, no 
Yes, I know what's on your mind 
When you say "stay with me tonight" 
Just remember...
You're the one thing 
I can't get enough of 
So I'll tell you something 
This could be love because
I've had the time of my life 
No I never felt this way before 
Yes I swear it's the truth 
And I owe it all to you 
But I've had the time of my life 
And I've searched through every open door 
Till I found the truth 
And I owe it all to you
Because I've had the time of my life 
And I've searched through every open door 
Till I found the truth 
And I owe it all to you






El mejor momento de mi vida 

Ahora que he tenido el mejor momento de mi vida,
no, nunca me había sentido así antes.
Si, juro que es la verdad,
y te lo debo todo a ti.
Porque he tenido el mejor momento de mi vida,
y te lo debo todo a ti.

He estado esperando tanto tiempo,
ahora finalmente he encontrado a alguien 
que esté a mi lado.
Lo vimos venir 
mientras sentíamos esta mágica fantasía.

Ahora, con la pasión en nuestros ojos,
no hay manera de que podamos disfrazarlo.
Secretamente,
así cogemos la mano del otro,
porque parece que comprendemos la urgencia,
solo recuerda...

Tú eres esa cosa
de la que no puedo tener bastante.
Así que te diré algo,
esto puede ser amor porque...

He tenido el mejor momento de mi vida,
no, nunca me había sentido así antes.
Si, juro que es la verdad
y te lo debo todo a ti.

Hey baby, en cuerpo y alma,
te deseo más de lo que jamás sabrás.
Así que dejémoslo ir,
no tengas miedo de perder el control, no.
Sí, sé lo que estás pensando,
cuando dices "quédate conmigo esta noche",
solo recuerda...

Tú eres esa cosa
de la que no puedo tener bastante.
Así que te diré algo,
esto puede ser amor porque...

He tenido el mejor momento de mi vida,
no, nunca me había sentido así antes.
Si, juro que es la verdad
y te lo debo todo a ti.

Pero he tenido el mejor momento de mi vida,
y he buscado a través de cada puerta abierta,
hasta encontrar la verdad,
y te lo debo todo a ti.

Porque he tenido el mejor momento de mi vida,
y he buscado a través de cada puerta abierta,
hasta encontrar la verdad, 
y te lo debo todo a ti.






domingo, 4 de agosto de 2013

Fogatas


¡Buenas, Visitantes! ¿Qué tal habéis dormido? Yo así, así. He tenido un sueño extraño que me tiene preocupada. Pero por suerte, tenemos nuestra maravillosa sección de interpretación de sueños y le puedo pedir ayuda y consejo a Lyra y su diccionario mágico.
Y eso a pesar de que cada nuevo sueño que le ofrezco a Lyra, lo usa para ponerme a caldo. Pero no voy a venirme abajo en mi empeño por desentrañar mi inconsciente.
¡Así que allá va!


Fogatas.

En este sueño, me encuentro en una casa y un pueblo extraño (por lo que veo a mi alrededor). Y estoy allí sola mirando al vacío, hasta que alguien llama a la puerta. Al abrirla, aparecer alguien, también desconocido. Es desconocido para mi yo despierta, porque mi yo dormida lo conocía, al parecer, lo suficiente como para irse a pasear con él por ese extraño pueblo.

Mientras paseamos por allí, vamos hablando aunque no recuerdo de qué. Aparentemente parece un pueblo normal y corriente, excepto porque al mirar hacia una de las calles, ésta se ha desvanecido y en su lugar hay un cuadro que llegaba hasta el cielo y mostraba una imagen. Se trataba de un bosque donde un grupo de hombres y mujeres que vestían largas túnicas y capuchas estaban en torno a una gran hoguera.  Debían estar realizando algún tipo de ritual mágico.

Os parecerá increíble pero encontrar ese enorme cuadro en mitad de la calle no fue lo más extraño. De pronto, la imagen del cuadro cobró vida: la gente empezó a moverse y a susurrar cosas y el bosque apreció en mitad del pueblo.

De la hoguera no salía humo, sino unas chispas púrpuras que ascendían entre polvos resplandeciente hacia el cielo nocturno (¡Ah sí! Se había hecho de noche en algún momento)

El caso es que, móvil en mano, me acerqué a la hoguera para hacerle una foto a semejante espectáculo pero había aparecido un montón de gente que se dedicaba a rodear la fogata, y no me dejaban ver nada (¡maldita sea mi altura!).

Intenté abrirme paso entre la multitud y acercarme a la hoguera, cuando todo empezó a cambiar de nuevo. El bosque y todo lo demás estaban ahora dentro de lo que parecía ser una iglesia. Y no paraba de entrar más y más gente, así que yo intenté salir y entonces... ¡Me desperté!

Y eso es todo.

Bueno Lyra, lo dejo en tus manos con bastante miedo. ¡No seas mala!

 Yo no soy mala Ayi, no sé de dónde sacas eso. Yo no tengo la culpa de que lo que tu subconsciente oculta no te guste, pero no te preocupes que a todo el mundo le cuesta aceptarlo.

Veamos, estás en una casa desconocida, en un pueblo desconocido y te vas a pasear con un desconocido…luego nos llevamos las manos a la cabeza cuando pasan cosas malas. Pero bueno, si tenemos en cuenta que estás sola en un lugar donde  nunca antes habías estado es normal que trates de hacer nuevos amigos, hasta ahí lo entiendo, lo que no me cuadra mucho es por qué tu nuevo amigo viene a buscarte a casa si aun no os conocíais.  ¿Seguro que no lo conocías en tu yo consciente? ¿Alguna noche loca y borrosa?

Si dentro del sueño parecías conocerlo te perdono la insensatez de irte con él a deambular por un pueblo solitario.

Ahora, creo que deberías de sospechar algo raro cuando de repente un cuadro gigante cobra vida y en él se ven hombres encapuchados alrededor de una hoguera. ¿Soñaste esto la noche de San Juan? Porque si es así tendría una explicación lógica, lo de la fogata digo, porque lo de la gente de las túnicas…

Yo voto por la teoría de que tu cerebro estaba rescatando ideas de los libros de Potter, de ahí chispas púrpuras saliendo del fuego, gente moviéndose en los cuadros y el hecho de que todo apareciera de pronto en el pueblucho ese.

Es lógico y normal que quisieras sacar una foto del momento, porque sin pruebas nadie iba a creerte, ni siquiera yo que estoy bastante dispuesta a creer en cosas paranormales.

Luego esa especie de ritual se traslada a una iglesia, lo que me lleva a pensar en alguna especie de sacrificio, igual iban a buscar una virgen por ahí rezando.

Y lo del mogollón de gente entrando y saliendo es un claro recuerdo de la gente que nos encontramos en cada sitio que visitamos en París. Aun te agobia la idea de ver tanta gente apelotonada para ver lo mismo que quieres ver tú.

Yo solo tengo una pregunta ¿Y tu nuevo amigo? ¿Dónde se ha metido?

Buena pregunta, Lyra. No sé, debió asustarse con las lucecitas moradas y huir despavorido. Pero te mantendré informada por si vuelve a aparecer por mis sueños.

Hasta otra, Visitantes ^^ Dulces sueños

lunes, 29 de julio de 2013

¡Hola queridos lectores! Hoy voy a dejaros un cuento de Helen Buckley, una historia que me encanta por lo relacionado con mi profesión, que es Educadora Infantil. Espero que os haga reflexionar y que os guste =)


Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.
Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.
Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.
Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a moldear un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.
Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.
Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.
Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.
Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo? Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.


A veces no nos damos cuenta de que no dejamos a los niños ser ellos mismos, no les damos la oportunidad de mostrar su manera de ver el mundo y de sacar fuera toda esa creatividad que tienen. ¿Por qué las cosas tienen que ser como nosotros creemos que son? Si le damos la oportunidad a un niño de mostrarnos lo que es capaz de hacer ahora, quién sabe lo que ese niño será capaz de hacer cuando sea adulto. 

¡Comentad si os ha gustado!




miércoles, 24 de julio de 2013

¡Hola queridos lectores! Hoy vengo a dejar una cosilla, pero no para vosotros, y os preguntaréis ¿Para quién? Pues resulta que un día como hoy, hace 24 añitos, nació una persona a la que he tenido la suerte de conocer. Y que mejor que desearle un día genial por medio de este blog que hemos creado juntas.





¡Feliz cumpleaños Ayi!

Me alegro de que un día hace ¿Cuántos? ¿Catorce años? nos diera por quedar y por hablar de frikadas varias. Desde que éramos unas niñas hemos compartido algo que nos apasiona a las dos, leer y escribir. Así que agradezco a este hobbie no solo haber llenado un montón de tediosas horas y de haberme permitido dejar volar mi imaginación, sino haber logrado que te convirtieras en una gran amiga con quien poder compartir todo esto, con quien poder sentirme a gusto y con quien poder llevar a cabo un montón de cosas que sin ti no me hubiera atrevido hacer.
Gracias por esas risas, por esas historias, por esos momentos, por estar siempre ahí con tus consejos, por haberme hecho sentir en esos años de dura adolescencia que no estaba sola en mis locuras mentales. Gracias por todo. Te deseo lo mejor este día y siempre, sabes que te quiero como amiga y que te admiro por lo que eres capaz de hacer con un boli en la mano. Espero sinceramente que todo lo que sueñas se haga realidad porque te lo mereces, por tu constancia, tu ilusión y tus ganas de aprender y de hacer las cosas bien. 

¡Qué tengas un cumpleaños genial y que lleguen muchos más juntas!

Lyra 






domingo, 21 de julio de 2013

Sigo Aquí


¡Feliz domingo musical, Visitantes del Blog!
Hoy comparto con vosotros una canción de mi cantante español favorito: Alex Ubago. ¿Quién habría pensado que entre Lyra y yo, yo sería la primera en poner una canción en español? Jajaja.
Esta canción aparte de ser genial, forma parte de la banda sonora de la que es mi película de Disney favorita: El Planeta del Tesoro.



Supongo que todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido un poco incomprendidos, solos, como si nadie pudiera entendernos o no quisieran hacerlo. Te sientes un bicho raro y no me refiero solo a ese estado horrible que es característico de la adolescencia, sino a cuando te sientes invisible aún estando rodeado de muchas personas que se preocupan más por sus cosas y no se dan cuenta de que estás ahí. Aunque supongo que es normal que según vas creciendo y haciéndote adulto, te sientes menos así.
Espero que os guste y si no habéis visto la peli o no conocéis nada de este cantante, os estáis perdiendo grandes cosas.
Hasta la próxima melodía, Visitantes. ^^




Sigo Aquí

By

 
Alex Ubago

 

Soy la pregunta del millón
siempre la interrogación
no respondas que sí porque sí

Y qué, qué podrías tú decir
si yo no te voy a oír
No me entiendes
Y nunca seré lo que esperas de mí

Jamás ya me vas a conocer
Niño y hombre puedo ser
No me uses y apartes de ti
Y di como alguien aprendió
Lo que nadie le enseñó
No me entiendes
No estoy aquí

Y yo sólo quiero ser real
Y sentir el mundo igual
Que los otros,
Seguir siempre así

¿Por qué yo tendría que cambiar?
Nadie más lo va a intentar
Y no entienden
Que sigo aquí

Y tú ves lo que ellos nunca ven
te daría el cien por cien
me conoces y ya no hay temor

YO mostraría lo que soy
Si tú vienes donde voy
no me alcanzan
si eres mi amigo mejor

Que sabrán del mal y bien
Yo no soy lo que ven,
todo un mundo durmiendo
y yo sigo soñando, ¿por qué?
Sus palabras susurran mentiras
que nunca creeré...

Y yo solo quiero ser real
Y sentir el mundo igual
que los otros, por ellos, por mí

¿Por qué yo tendría que cambiar?
nadie más lo va a intentar
estoy sólo
Y sigo aquí
Sólo yo
Estoy aquí
Sigo aquí…
Sigo aquí…
 
 
 


viernes, 19 de julio de 2013

¡Hola queridos lectores! 

Hoy por fin traigo el desenlace de la historia El Certamen, espero que os guste y sino, siempre podéis dar vuestros motivos =)
Lo último que habíamos leído fue a Lizbeth confesándole a Alex que no podía seguir allí debido a que sentía que traicionaba a su padre. ¡Veremos que opina Alex de esto!

Alex apretó la mandíbula y frunció el ceño.
-Ya veo-se encogió de hombros-eres libre de marcharte cuando quieras, pero no me gustaría que te fueras con una impresión equivocada de mí.
Lizbeth le miró sin entender.
-Fue Darren quién amañó el certamen, yo no tuve nada que ver y me quedé tan sorprendido como tú al no oír el nombre de tu padre como ganador, pero ya no podía hacer nada, el jurado estaba comprado y no iban a cambiar su voto.
Lizbeth tardó unos segunos en procesar todo lo que Alex estaba diciendo. El pueblo entero le había creído culpable durante meses, le había insultado, excluido y despreciado. ¿Por qué nunca había dicho nada? ¿Por qué no había contado la verdad?
-¿Por qué no lo dijiste antes?
Alex negó imperceptiblemente con la cabeza, como si todo estuviera claroy hablar no tuviera sentido.
-Daba por hecho que a estas alturas no me creías capaz de algo así-Alex apartó la mirada-está claro que me equivocaba.
Lizbeth sintió que las mejillas se le teñían de rojo.
-Bueno yo…realmente no sabía…-no se le ocurría de qué forma excusarse-Pero ¿y el pueblo? ¡Todo el mundo sigue pensando que eres un…!-se detuvo a tiempo de decir algo que pudiera herirle.
-¿Un bastardo sin sentimientos?-terminó Alex con una media sonrisa-¿Y qué puedo hacer yo? No tengo manera de demostrar nada y la gente tiende a creer lo que quiere creer. Y por supuesto es más fácil pensar que el solitario y excéntrico Alexander Mayfair ha comprado al jurado del certamen para arruinar los sueños de un viejo inventor por el simple placer de hacerlo. En ningún momento se les pasaría por la cabeza que el carismático y atractivo Darren haya podido hacer algo así solo para concederle el premio a la chica con la que se acuesta.
Lizbeth se sentía abrumada por todo aquello, y también por el hecho de que Alex había perdido completamente la compostura y no estaba acostumbrada a verle así.
-Áex… lo siento, no tenía ni idea…-la verdad es que no había nada que pudiera decir para disculparse.
-Alex levantó una mano para indicar que no hacía falta que siguiera.
-No importa, ahora ya lo sabes-cogió de nuevo el periódico que había estado leyendo antes de que Lizbeth le interrumpiera y caminó hacia la puerta. Antes de llegar a esta se dio la vuelta y dijo-puedes despedirte de Brandon cuando quieras.
Lizbeth se quedó sola en las estancia sin saber qué hacer. Caminó sin darse cuenta hasta la cocina en busca de Brandon. Después de pedirle al niño que la acompañara, los dos se sentaron en los escalones de la entrada de la casa.
Brandon no entendió por qué tenía que marcharse.
-Tu tío está molesto conmigo y no le falta razón-explicó Lizbeth-creí algo muy malo de él y estaba equivocada.
-Pues pídele disculpas-era realmente enternecedor lo sencillo que resultaba todo en la mente de los niños-él no puede saber lo arrepentida que estás si no se lo dices.
Lizbeth sonrió con ternura al niño, pero no estaba convencida. El sexto sentido del niño pareció avisarle de esto porque continuó con sus sencillos argumentos.
-Dile que ahora que le conoces sabes que es muy bueno y que te gustaría quedarte con nosotros-le explicó Brandon como si fuera él quien estaba hablando con un niño pequeño-Seguro que mi tío aun cree que quieres irte, y es una tontería que hagas algo que no nos gusta a ninguno de los tres cuando sería tan fácil pedir perdón.
Solo un niño de apenas diez años podía pensar que pedir perdón era algo fácil. Pero Lizbeth tuvo que admitir que tenía razón en todo lo que estaba diciendo.
-Creo que voy a hacerte caso-sonrió Lizbeth abrazando al pequeño, quien sonrió satisfecho.
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Lizbeth encontró a Alex en la terraza, apoyado en la balaustrada y mirando las estrellas, ya que hacía un rato que había anochecido.
-Creí que ya te habrías marchado-dijo Alex sin mirarla.
-No me hubiera ido sin despedirme de ti-aseguró invadida por la timidez.
-Alex se giró y la miró. A Lizbeth le pareció que tenía los ojos más oscuros que de costumbre.
-¿Has venido a despedirte, pues?-preguntó frunciendo el ceño.
Lizbeth tragó saliva y se acercó más a él.
-En realidad no. He venido a disculparme contigo-antes de que Alex pudiera interrumpirle Lizbeth continuó-Me han encantado estos meses que he pasado junto a Brandon…y junto a ti. Me he dado cuenta de que eres un gran hombre y de que te juzgue mal. Todos lo hemos hecho. Creemos que lo sabemos todo de alguien solo por su apariencia o por su actitud y no nos molestamos en indagar en lo que hay más adentro de las personas. Emitimos juicios sobre gente que no conocemos. Y nos equivocamos. Yo me he equivocado contigo. Y lo único que puedo esperar ahora es que me perdones y me permitas seguir dándole clases a Brandon…y poder seguir conociéndote a ti…si tú quieres.
En medio de toda aquella confesión Lizbeth no había podido soportar la presión de su mirada y había desviado la vista al cielo y había comenzado a tocarse el pelo. Había tratado de ser sincera pero aun así tenía miedo de la reacción que pudiera tener Alex. Al mirarle se dio cuenta de que éste estaba sonriendo. Levantó una mano y cogió el mechón de pelo castaño que Lizbeth tenía entre los dedos.
-Me alegro de que tu impresión sobre mí haya cambiado-dijo suavemente-y estoy seguro de que a Brandon le encantará saber que te quedas-hizo una breve pausa y acentuó aún más su sonrisa-aunque no tanto como a mí.
Lizbeth sonrió.
Ambos se sorprendieron bastante cuando le dieron la noticia a Brandon y éste ni se inmutó. Parecía tener claro que Lizbeth no iba a marcharse.
Pocos meses después salió a la luz que Darren había sido el culpable de todo aquello, pero pocos fueron los que se disculparon con Alex. La gente no suele admitir sus errores muy a menudo. Pero a Ále no le preocupaba. Tenía a su lado a las únicas personas cuyas opiniones le importaban.

Y colorín colorado... Espero que os haya gustado ^^

Decir que esta historia surgió de una pequeña tarea que me mandaron en una asignatura. Teníamos que elegir algún cuento o pelicula para niños y coger la idea principal para escribir algo y elegí una pelicula de Disney que siempre me ha gustado mucho: La Bella y La Bestia. 
Así que moraleja: Antes de juzgar...intentar conocer a la persona que tenéis enfrente =)