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domingo, 4 de agosto de 2013

Fogatas


¡Buenas, Visitantes! ¿Qué tal habéis dormido? Yo así, así. He tenido un sueño extraño que me tiene preocupada. Pero por suerte, tenemos nuestra maravillosa sección de interpretación de sueños y le puedo pedir ayuda y consejo a Lyra y su diccionario mágico.
Y eso a pesar de que cada nuevo sueño que le ofrezco a Lyra, lo usa para ponerme a caldo. Pero no voy a venirme abajo en mi empeño por desentrañar mi inconsciente.
¡Así que allá va!


Fogatas.

En este sueño, me encuentro en una casa y un pueblo extraño (por lo que veo a mi alrededor). Y estoy allí sola mirando al vacío, hasta que alguien llama a la puerta. Al abrirla, aparecer alguien, también desconocido. Es desconocido para mi yo despierta, porque mi yo dormida lo conocía, al parecer, lo suficiente como para irse a pasear con él por ese extraño pueblo.

Mientras paseamos por allí, vamos hablando aunque no recuerdo de qué. Aparentemente parece un pueblo normal y corriente, excepto porque al mirar hacia una de las calles, ésta se ha desvanecido y en su lugar hay un cuadro que llegaba hasta el cielo y mostraba una imagen. Se trataba de un bosque donde un grupo de hombres y mujeres que vestían largas túnicas y capuchas estaban en torno a una gran hoguera.  Debían estar realizando algún tipo de ritual mágico.

Os parecerá increíble pero encontrar ese enorme cuadro en mitad de la calle no fue lo más extraño. De pronto, la imagen del cuadro cobró vida: la gente empezó a moverse y a susurrar cosas y el bosque apreció en mitad del pueblo.

De la hoguera no salía humo, sino unas chispas púrpuras que ascendían entre polvos resplandeciente hacia el cielo nocturno (¡Ah sí! Se había hecho de noche en algún momento)

El caso es que, móvil en mano, me acerqué a la hoguera para hacerle una foto a semejante espectáculo pero había aparecido un montón de gente que se dedicaba a rodear la fogata, y no me dejaban ver nada (¡maldita sea mi altura!).

Intenté abrirme paso entre la multitud y acercarme a la hoguera, cuando todo empezó a cambiar de nuevo. El bosque y todo lo demás estaban ahora dentro de lo que parecía ser una iglesia. Y no paraba de entrar más y más gente, así que yo intenté salir y entonces... ¡Me desperté!

Y eso es todo.

Bueno Lyra, lo dejo en tus manos con bastante miedo. ¡No seas mala!

 Yo no soy mala Ayi, no sé de dónde sacas eso. Yo no tengo la culpa de que lo que tu subconsciente oculta no te guste, pero no te preocupes que a todo el mundo le cuesta aceptarlo.

Veamos, estás en una casa desconocida, en un pueblo desconocido y te vas a pasear con un desconocido…luego nos llevamos las manos a la cabeza cuando pasan cosas malas. Pero bueno, si tenemos en cuenta que estás sola en un lugar donde  nunca antes habías estado es normal que trates de hacer nuevos amigos, hasta ahí lo entiendo, lo que no me cuadra mucho es por qué tu nuevo amigo viene a buscarte a casa si aun no os conocíais.  ¿Seguro que no lo conocías en tu yo consciente? ¿Alguna noche loca y borrosa?

Si dentro del sueño parecías conocerlo te perdono la insensatez de irte con él a deambular por un pueblo solitario.

Ahora, creo que deberías de sospechar algo raro cuando de repente un cuadro gigante cobra vida y en él se ven hombres encapuchados alrededor de una hoguera. ¿Soñaste esto la noche de San Juan? Porque si es así tendría una explicación lógica, lo de la fogata digo, porque lo de la gente de las túnicas…

Yo voto por la teoría de que tu cerebro estaba rescatando ideas de los libros de Potter, de ahí chispas púrpuras saliendo del fuego, gente moviéndose en los cuadros y el hecho de que todo apareciera de pronto en el pueblucho ese.

Es lógico y normal que quisieras sacar una foto del momento, porque sin pruebas nadie iba a creerte, ni siquiera yo que estoy bastante dispuesta a creer en cosas paranormales.

Luego esa especie de ritual se traslada a una iglesia, lo que me lleva a pensar en alguna especie de sacrificio, igual iban a buscar una virgen por ahí rezando.

Y lo del mogollón de gente entrando y saliendo es un claro recuerdo de la gente que nos encontramos en cada sitio que visitamos en París. Aun te agobia la idea de ver tanta gente apelotonada para ver lo mismo que quieres ver tú.

Yo solo tengo una pregunta ¿Y tu nuevo amigo? ¿Dónde se ha metido?

Buena pregunta, Lyra. No sé, debió asustarse con las lucecitas moradas y huir despavorido. Pero te mantendré informada por si vuelve a aparecer por mis sueños.

Hasta otra, Visitantes ^^ Dulces sueños

domingo, 14 de julio de 2013

¡Hola queridos lectores! Hoy es domingo de análisis, así que os traigo un sueño que tuve hace unas semanas para que deis vuestra opinión y me digáis que puede significar. Ayi ya ha expuesto su teoría. ¿Estáis de acuerdo con ella?


Ayi y yo salimos a dar una vuelta por Madrid como tantas otras veces, es lo que tiene ser de posición humilde, que lo de dar paseos es un plan recurrente. De repente nos adentramos en una cueva que tiene unos raíles en los que varios adolescentes están haciendo cola como si fuera el parque de atracciones. Y la atracción en cuestión es básicamente un tronco con ruedas en el que te tienes que tumbar y luego sale disparado a toda mecha por los raíles. (patente en marcha ¬¬)
No sé muy bien por qué a Ayi y a mí nos parece una genial idea lo de subir, así que ahí vamos como unas valientes y cada una monta en un tronco mortal de esos. El troncomóvil se pone en marcha y gritamos durante un rato hasta que aminora la velocidad (sí Ayi, lo siento, pero tú también gritas. Mis sueños, mis normas) Empezamos a pasar por una especie de centro comercial en el que solo hay establecimientos de comida extraña. Las dos empezamos a sentir hambre, nos apeamos de nuestros respectivos troncomóviles…y no vemos nada que podamos soportar comer. Vemos con aprensión que hay puestos de insectos y de carne rara…Hasta que me da por dejar a Ayi un poco atrás y aventurarme tras una esquina. Entonces con la misma ilusión que una niña el día de Reyes llamo a mi amiga.
-¡Ayi mira, mira!-cuando Ayi llega a mi lado se le ilumina la cara.
-¡Un Starbucks!- no es que seamos adolescentes snobs ni mucho menos, pero somos algo adictas a los frapuccinos de chocolate y ver uno de estos establecimientos entre tanta comida vomitable…
Corremos como locas hasta llegar al mostrador y pedimos bebida y comida, todo de chocolate.
Después de engullir todo a una velocidad propia de un sueño, salimos por una puertecilla y aparecemos en un parque oscuro, poco transitado, pero que por suerte contaba con una boca de metro, lo que prueba mi teoría de que en Madrid hay bocas de metro por todas partes. (Nuestra salida de escape habitual cuando nos perdemos por la capital). Y llegamos sanas y salvas a casa.

Analiza esto y dime que no es una llamada a gritos de uno de nuestros paseos por Madrid que hace tanto que no damos.

Y hasta aquí mis incoherencias mentales. Ahora vamos a leer que ha sacado Ayi en claro. Tanto si estáis de acuerdo con ella como si no, podéis opinar.

¡Aquí está Ayi! ¡Dispuesta a analizar todo lo que sea analizable y a demostrar que para esto no es necesario ser un psicoanalista consumado!
De todos modos, Lyra, no era necesario que me lo dieras ya medio analizado (lo digo por esa última frase) ¡Ten un poco más de confianza en mí! Yo solita podría haber llegado a esa conclusión.
En fin, veamos qué más puedo sacar de aquí.
Está claro que este sueño es una especie de prolongación del anterior en el que buscabas hacerte con modelitos para el verano. En este, ya vestida y divina de la muerte, estás buscando planes para las vacaciones.
Analicemos el primer párrafo ¿Una cueva con raíles y llena de adolescentes hacia una atracción? ¡Facilismo! Quieres que nos cojamos el metro y vayamos al parque de atracciones para pelear con un montón de críos en esas colas interminables ¿verdad?
Continuemos. Lo siguiente es un tanto incomprensible ¿Te sorprende que nos subamos a la atracción? ¡Pero sí ya habíamos hecho la cola! Pero sí que es interesante que tú te montes como una valiente... creo que tu inconsciente te está diciendo que la próxima vez que vayas a un parque tienes que subirte a todas las montañas rusas que veas ¡Es un deseo reprimido, claramente!
Si me permites un consejo, en lugar de patentar esta atracción el troncomovil (por cierto, míralo porque creo ese nombre ya esta pillado) igual deberías patentar ese nuevo concepto de complejo de ocio: el parque de atracciones con centro comercial incorporado. Con starbucks ¡Claro! Que seguro que lo petas. Pero evita incluir lo de los puestos de comida con insectos y carne en mal estado que luego nos vienen las denuncias.
¿Por qué había un parque oscuro a la salida del starbucks? ¿No sería un parking? Las palabras se parecen... de aquí lo único que he sacado en claro es que las bocas de metro (que ciertamente crecen como setas por Madrid) parecen haberse convertido en elementos de seguridad para ti. No soy tan experta en la simbología freudiana como tú, querida Lyra, pero yo buscaría en tu diccionario a ver qué significa.
Al menos tenemos un final feliz.
Hasta aquí mis dotes de interpretación ¡Espero que te haya ayudado!

Gracias por tu interpretación Ayi, siento decirte que mi genial atracción del troncomóvil no oculta ningún deseo reprimido sobre querer subirme a una de esas abobinables atracciones a las que pretendes que me suba. La lanzadera fue mi límite. 
Para todos los demás os doy vía libre para comentar. ¡Hasta la próxima!

domingo, 16 de junio de 2013

El terreglacán

¡Hola de nuevo queridos visitantes!
Os traigo un nuevo sueño que tuve hace unos días y que Lyra ha tenido a bien en interpretar.
Espero que entre todos podamos sacar alguna conclusión a todo esto.
Aquí tenéis:

El terreglacán

 
Ha llegado el momento de que Lyra interprete otro de mis extraños sueños. Espero que tenga a mano su diccionario freudiano porque éste ha sido de los más raros que jamás he tenido.
Ahí va.
Este sueño empieza (sigue y termina) en un lugar extraño y desconocido. No tengo ni idea de qué sitio era; podía haber sido la Tierra, otro planeta o incluso Narnia. Bueno, podemos descartar Narnia porque no recuerdo haber visto animales parlantes por allí, además creo que el escenario tenía un cierto aire futurista.
Se trataba, seguramente, de uno de esos futuros horribles en los que se palpa la cercanía de un apocalipsis nada más asomarte por la ventana recién levantado.
En el sueño, estaba yo y un señor sin rostro que, a pesar de ese detalle, hacia el papel de mi padre.
"Papá" trabajaba en lo que parecía ser el gobierno de ese extraño futuro-espacial (Sí, todos vestían trajes sacados de alguna serie tipo star trek). Lo que más recuerdo de mi vestimenta espacial son unos extraños guantes como de seda que me cubrían las manos, pero no los dedos (ya llegaré a la parte donde se aclara porque me acuerdo justo de ellos).
Resulta que, tal y como todo el mundo se olía por allí, ese mundo tenía los días contados, pues había algo que se acercaba peligrosamente rápido y con intenciones letales hacia ese pequeño mundo. Creo que era algún tipo de catástrofe natural tipo huracán, terremoto o glaciación, pero no me acuerdo de cuál así que diremos que se trataba de un "Terreglacán".
El "Terreglacán" se acercaba y los peces gordos de este mundillo se enteraron (mi "papá" al parecer estaba entre ellos) y como suele pasar en casos similares, en lugar de concentrarse en buscar algo capaz de salvar a toda la civilización, se dedicaron a encontrar el modo de mantener con vida sólo a unos cuantos, a la élite, se podría decir. Y por lo visto, mi "Papá" y yo formábamos parte de dicha élite (Eh, no me miréis mal que esto se hace así en cualquier película de catástrofes que consultéis).  Y aunque no lo creáis, lo más extraño del sueño viene ahora.
Los que íbamos a salvarnos, estábamos en una especie de pabellón con una maleta, supongo que, esperando instrucciones. A mí, no sé por qué, me tocó en el grupo de los niños (al menos había críos por todas partes). Lo que me hace pensar que quizás en el sueño volvía a ser una niña aunque no me daba cuenta... o tal vez me dejaron allí para ahorrarse una niñera.
En fin, el "terreglacán" estaba casi ahí mismo, así que nos dieron (y esto es lo que menos entiendo de todo, Lyra, espero que me orientes) algo que podría salvarnos de él y que se parecía sospechosamente a un trozo de papel con un adhesivo por uno de los lados.
Si ni yo, ahora como adulta, entiendo cómo iba a salvarme un trozo de papel pegajoso de un "terreglacán", la yo niña del sueño muchísimo menos. No dejaba de mirarlo, de darle vueltas y de estirarlo hasta que, sin querer, lo rompí. No me pareció demasiado grave en el momento, pero sí lo era.
De repente, empezó a sonar una alarma y vi que todo el mundo se colocaba la pegatina en el cuello (y eso parecía tranquilizarles mucho, la verdad). Yo busqué a "papá" para decirle que... alguien... había roto la mía y él se puso totalmente histérico.
Corrimos a toda prisa por aquel edificio hasta que encontramos a un tipo muy extraño (a pesar de su ropa espacial ultra-moderna seguía teniendo aspecto de shaman) y mi "papá" le contó lo que había pasado.
Recuerdo que a partir de ese momento, tanto mi "papá" como el señor shaman comenzaron a hablar de un modo muy extraño y tuve que deducir todo el contenido de la conversación. Mi "Papá" le explicó el accidente de la pegatina y el shaman le respondió que la única manera de salvarme del "terreglacán" era meterme en la enfermería, que debía ser la zona más resistente del edificio (pregunta: ¿por qué no construyeron todo el edificio de ese material?).
Retomando el sueño... mi única salvación era la enfermería, y por tanto, necesitaba estar herida para que me permitieran entrar. Y el señor Shaman, que demostró tener una velocidad mental muy bien disimulada por su aspecto, decidió que lo más fácil era dislocarme un dedo, o romperlo en su defecto. Y le pareció tan genial idea que cogió mi mano dispuesto a ello.
Pero claro, yo aparté la mano por instinto varias veces. Aunque sabía que era un dedo roto o acabar aplastada, congelada o volada por el "terreglacán", no fue una decisión fácil debido a mi baja tolerancia al dolor físico.
Al final, mi sentido común afloró y le di mi mano al shaman. Lo último que recuerdo es estar mirando fijamente la mano enguantada mientras él se preparaba para romperme mi querido dedo pulgar...
Por suerte, antes de que lo hiciera, desperté. Así que supongo que fue un final más o menos feliz.
Bueno Lyra, te deseo mucha suerte.
 Yo siempre tengo a mano el diccionario de los sueños Ayi, soy algo parecido a Doraemon, solo que sin ser azul, no me sienta nada bien el azul.
Bueno, empecemos, como es costumbre, por el principio. Lo primero que me llama la atención en tu sueño es que el papel de tu padre sea interpretado por alguien sin cara, algo siniestro ¿no? Según nuestro amigo Freud soñar con un padre significa protección y seguridad y que quizá deberías ser más autosuficiente en la vida real. Es que eso de que te lleven a hacer pis de la mano Ayi, no es de niñas mayores como nosotras. También puede significar que se avecinan problemas y necesitaras los consejos de alguien con experiencia como puede ser un padre. Por eso que dicen de que los padres lo saben todo, todo y todo, como la niña del anuncio de los seguros (¿eran seguros no?)
Ahora, me encanta el hecho de que tu padre trabaje para el gobierno, nada de ser un jardinero o un dependiente no, si soñamos, lo hacemos bien. Con clase.
Respecto al hecho de que tu adorable subconsciente quiera mandarnos a todos al otro barrio, solo diré que deberías dejar de ver películas fatalistas, ya sé que están muy de moda por esto de que nos estamos cargando el planeta y tal, y que tu mente tiene que consolarse haciéndote creer que en caso de destrucción del planeta tu tendrías boleto hacia otro mundo gracias a tu papá sin cara.
Quiero hacer hincapié en eso de que te pusieran en el grupo de los niños. Vamos a ver Ayi, yo te quiero mucho ya lo sabes, pero no hace falta preguntarse el por qué a este suceso, seguramente mides lo mismo que median todos esos niños y te metieron en el mismo saco así sin más. Que yo te lo digo con todo cariño del mundo y el medio centímetro escaso que te saco.
Bien, me pides que te oriente en lo del papel con adhesivo…comúnmente conocido como pegatina. Pues mira, si estabas en una especie de mundo futurista quien sabe, igual la pegatina te pasaba información valiosa al contacto con la piel, o simplemente era un chip para tenerte controlada, o simplemente al loco que había organizado todo eso de la huida de la élite le parecía guay eso de que llevarais pegatinas, y el que no se la pusiera, o la rompiera como es tu caso, pues que le den, aquí te quedas a morir con los menos afortunados que no teníamos enchufes en el gobierno.
Respecto al shaman moderno y a tu papá sin cara hablando en marciano, pues solo decir que me parece muy pero que muy mal que no hubieran dicho a más gente que la enfermería era una super fortaleza que ni un super Terreglacán podría destruirla. Y que encima después de que te confían a ti ese secreto no eres capaz ni de sacrificar un dedo… muy mal Ayi, primero la pegatina y ahora te niegas a autolesionarte para salvarte, tú lo que quieres es morir, está muy claro. Lo estás pidiendo a gritos.
Y mi evaluación final de todo esto es que parece ser que prefieres morir de una forma más rápida que partiéndote huesecillos del cuerpo uno a uno, ¿me equivoco?
Pero, pero ¿Por qué tanto odio, Lyra? Yo te pido ayuda con mis paranoias nocturnas y tú las usas para dejarme de pena: primero que si una egocéntrica, ahora que si una niña bajita que quiere morir... ¡Muy mal, Lyra! ¡Tú sabes que te habría colado en el grupito guay si hubiese podido! Bueno, ahora quizás no.
En fin, visitantes, si alguien tiene alguna teoría un poco más benévola que la de mi supuesta amiga Lyra puede hacérmela llegar por medio de un comentario, como siempre.
Hasta otra^^
 

domingo, 19 de mayo de 2013

Hola chicos. Ahora es mi turno de contaros los turbios pensamientos que vagan por mi inconsciente y salen a flote durante el sueño. Ayi será la encargada de traducir todas esas incoherencias y mostrar lo que de verdad esconden. Ahí va:


Estoy en una especie de calabozo de piedra con otros muchachos, no tengo ni idea de por qué, el caso es que nos tienen prisioneros y pretenden matarnos de hambre, hace ya tiempo que no nos traen nada para comer aunque al principio sí lo hacían ¿será la crisis?
Uno de los chicos descubre en una parte de la pared de piedra una especie de hueco por el que sale comida, pero no cualquier comida no, chocolatinas, bolsas de patatas, refrescos… e investigando un poco averiguamos que detrás de la piedra hay dos máquinas expendedoras. ¿Qué hacían allí? Ni idea, porque no pegaban mucho, pero el caso es que gracias a eso conseguimos sobrevivir hasta que un día logramos escaparnos. ¿Cómo? Ni idea tampoco, solo sé que de pronto estaba corriendo como nunca en la vida real en dirección a una estación de trenes.
Pero tengo mala suerte porque justo el tren que voy a coger tarda una eternidad en abrir sus puertas y una de mis perseguidoras, toda vestida de blanco y con un importante parecido a la perseguidora de Melanie en “The Host”, me atrapa.
De ahí paso a estar corriendo en un centro comercial con mi perseguidora y una nueva que se había unido a ella pisándome los talones. Hasta que vete a saber por qué, a mí me entran unas irrefrenables ganas de comprarme unas sandalias. Y entro a una zapatería en la que lógicamente mis dos perseguidoras me arrinconan, pero todavía no me apresan no, porque deciden venirse de compras conmigo, y mientras tanto vamos charlando. Llega un momento en el que incluso creo que me han cogido cariño, la perseguidora de “The Host” se ha transformado ahora en alguien conocido mío de la que omitiré el nombre. Estamos discutiendo las tres si dejarme libre o no, todo esto mientras me pruebo pantalones, así con calma.
En un acto tan ruin como el de Judas me apresan de nuevo y me llevan hasta su morada, otro planeta que está a tomar viento fresco a la derecha. Aquí mi perseguidora vuelve a ser la rubia de blanco de “The Host”. De nuevo jugamos al ratón y al gato y hasta encuentro a uno de mis compañeros de celda pero más crecidito y vestido como si estuviéramos en una guerra espacial, que igual lo estábamos y yo no me había enterado con tanto ir de compras. Los dos juntos vamos por ahí combatiendo hasta que topamos con un enemigo de los duros y con un hábil chantaje emocional le volvemos de nuestra parte y llegamos a una explanada donde pega el sol como si fuera pleno agosto y hay cientos de trampas para ratones gigantes, solo que aplastados en ellos hay bebés, sí todo muy turbio. Mi subconsciente, al que le estoy muy agradecida, decide omitir las vísceras y la sangre y lo único que veo es como piel derretida, tampoco es que sea muy agradable pero podía ser peor. Y ahí me despierto.

Adelante, opinad sobre lo que esconde mi enfermo subconsciente.


Enfermo subconsciente ¿Eh? Ahora vuelvo con eso.
Antes me gustaría agradecerle a Lyra su maravillosa interpretación de mi terrible pesadilla de los zombies. Hay quien dice que aquello fue una excusa para llamarme egocéntrica REPETIDAMENTE, pero he decidido no hacer caso a esos comentarios dada mi naturaleza bondadosa.
Bien, ahora empezaré con tu subconsciente enfermo.
Tras una lectura rápida y superficial de este interesante sueño se me ocurren, a bote pronto, dos preguntas: ¿Qué cenaste antes de irte a dormir? Y ¿Y qué estabas viendo mientras cenabas? ¡No! No me lo digas. Lo adivinaré usando mi capacidad, más que entrenada, para hurgar en la mente de la gente y llegaré al fondo de esto.
Y para lograrlo, vayamos por partes, como en su día sugirió un tipo bonachón conocido como Jack "el destripador".
La primera escena del sueño resulta inquietante de por sí: la pobre Lyra, encerrada con un grupo de extraños en un calabozo, seguramente sin haberle hecho nada a nadie. Lo más extraño es que os tengan encerrados en un calabozo cuyas paredes de piedra son más bien de papel (porque si no ya me dirás tú como unos chicos que llevan días sin comer han conseguido hacer un agujero) y que además están revestidas por el otro lado de maquinas expendedoras. Eso sugiere que os ha secuestrado el empleado descontento de una tienda de ultramarinos sin casa propia ¿Te preocupa haber enfadado a algún tendero, Lyra?
Después de días de cautiverio y cuando más débiles estáis, hacéis un agujero y os atiborráis a chocolate, bolsas de patatas y chuches varias. Creo que eso responde a la pregunta de lo que cenaste antes de dormir.
Entonces, la fortuna os sonríe y conseguís escapar, pero inmediatamente empiezan a perseguirte (aquí podría decir que alguien se cree muy importante... pero no lo haré). Te persiguen por un centro comercial (lo cual explica lo de las maquinas expendedoras... sí, eso debe ser importante) pero tú logras hacerte amiga de tus perseguidoras y las convences de que es mejor ir de compras que matarse a correr persiguiéndote. Pero ellas cambian de opinión y te llevan a su extraño planeta de gente con ropa futurista e insoportable calor... ¡Un momento! ¡Ya lo tengo!
Está muy claro... en tu interior más profundo se está gestando una terrible preocupación. Todo parece indicar que tu mayor temor en estos momentos es sí podrás renovar tu armario para este verano, por eso sueñas que te persiguen mientras intentas comprar ropa en un lugar donde hace mucho calor. Te inquieta no tener dinero suficiente y esas mujeres de blanco, seguramente, representan a la gente del banco que intenta quitarte la tarjeta cuando vas a usarla, y lo peor es que ya ves tan cerca el verano que  todo el mundo utiliza  su ropa nueva excepto tú.

Comentad libremente sobre el sueño y dad vuestra propia interpretación de este, y si creéis firmemente que la versión de Ayi es correcta, pues vais haciendo un bote para renovar mi armario y hacerme feliz. ¡Hasta la próxima!




domingo, 21 de abril de 2013

¡¡¡Zombieland!!!

¡Feliz domingo a todos!
Soy Ayi y me reconoceréis por el color azul de mi letra. Hoy inauguramos la sección <<Interpretación de sueños>> para lo cual he escrito un sueño bastante inquietante que tuve hace algún tiempo. A ver que os parece:

Era de noche y caminaba por una calle conocida de mi barrio. Todas las farolas estaban encendidas y había un gran silencio. No iba hacia ninguna parte pero miraba a todos lados porque me resultaba extraño no ver a nadie. La calle parecía estar desierta, parecía...
Pero según seguía avanzando por la acera empecé a notar la presencia de alguien más. Así que me giré hacia atrás y vi una figura. Alguien que me seguía y se movía de un modo muy extraño, cuando me fijé mejor (sin dejar de andar, lógicamente) me di cuenta de que no era una persona normal: era un zombie. Ya sabéis, una persona muerta pero que se ha levantado para darse una última comilona a base de cerebros humanos. Las ropas rotas y sucias, la cabeza torcida, caminaba como si en cada pierna arrastrara un peso de veinte kilos y su rostro era horrible... demacrado y de un color entre grisáceo y ese que se queda en el suelo de la calle después de que los perritos la hayan usado como baño.
Iba detrás de mí, pues no había nadie más, y claro, me preocupe. Empecé a caminar mucho más deprisa, aunque aún no eché correr (había oído que existen zombies que son muy lentos y otros, que son increíblemente rápidos. Yo me confié pensando que éste sería de los lentos, tenía esa pinta).
Después de un rato, volví a mirar hacia atrás con la esperanza de haberlo perdido, pero me encontré con que ahora había más de uno, todos iguales, que me perseguían también. Y en esto, que la calle seguía siendo la misma, pero se había vuelto como el salón de Tom y Jerry o el campo de Fútbol de Oliver y Benji, que nunca termina mientras los personajes sigan corriendo.
Intenté echar a correr, la cosa se estaba volviendo complicada, pero como suele pasar en los sueños, por más que intentaba correr era como si a cada zancada larga que daba, el impulso me llevara hacia atrás en vez de hacia delante. Me empecé a poner nerviosa de verdad cuando en una de las zancadas, giré la cabeza para ver cómo de lejos estaban y entonces descubrí que ya no sólo había dos o tres zombies, sino que... ¿Sabéis esas imágenes de las películas en las que, cuando el protagonista sale con una escopeta preparado para reventar a todo zombie que vea, mira al horizonte y se encuentra que empiezan a llegar cientos y cientos de zombies que nadie sabe de dónde han salido y tú piensas del pobre protagonista: "¡Uhhh, lo lleva claro!"? ¡Pues eso era lo que tenía a mi espalda! Pero sin protagonista y escopeta. Sólo yo contra un ejército de zombies que no me dejaba ver el horizonte.
Seguí corriendo pero cada vez me movía menos así que estaba realmente asustada. Hasta que frente a mí, vi aparecer muchos más zombies, y dejé atrás el miedo para saludar al pánico más absoluto porque esos muertos vivientes intentaban rodearme.
No podía seguir corriendo, aunque era una estrategia que tampoco me había dado buen resultado. Y me quedé quieta en aquella calle interminable mirando atrás y adelante, hasta que me desperté. Por suerte, justo antes de que ninguno de esos monstruos me pusiera las zarpas encima.
No me gustan las pelis de zombies, habré visto como muchísimo dos en toda mi vida y de eso hace años. ¿Alguien sabe por qué aparecen en mis sueños para intentar matarme?

Como veréis es realmente preocupante, así que se lo mandé a Lyra para que interpretara mi subconsciente y me diera su opinión. Y esto es lo que me respondió:

Y aquí servidora va a ofrecer su propia interpretación del sueño de Ayi. Veamos, aparte de mi innegable talento para interpretar sueños, voy a servirme del conocido diccionario de los sueños de Freud. Así que procedamos a desentrañar los misterios que oculta la mente de Ayi.
El sueño comienza en una calle del barrio en el que vives… lo cual quiere decir claramente que hasta en sueños prefieres pasear cerca de casa para no tener que dejarte una pasta en transporte público, lo que es comprensible. Encuentro una gran incongruencia en tu sueño, como en todos supongo, y es el hecho de que todas las farolas estuvieran encendidas, porque no es por nada pero conozco tu barrio y es bastante extraño que no hubiera ninguna fundida.
Luego una figura comienza a caminar detrás de ti, y egocéntrica tú, enseguida piensas que te sigue, vamos a ver Ayi, la calle no es tuya, a lo mejor era un anciano dando una vueltecita. Un anciano con bastón, de ahí que caminara raro. Cuando ya te das cuenta de que es un zombie, la cosa cambia, porque según nuestro amigo Freud quiere decir que hay un mal bicho que te está comiendo la oreja y llevando por el mal camino. ¡No te dejes influenciar! Uy mira, parezco un horóscopo.
Y lo de andar más rápido en lugar de echar a correr, vamos a ver, te acabas de dar cuenta de que te persigue un muerto, yo creo que es una de las dos razones de peso en el mundo por las que hay que correr (la otra es cuando abren las puertas de los centros comerciales en días de rebajas).
Luego los zombies se van multiplicando como malditos gremlins en una bañera, yo sigo pensando que eres una egocéntrica, a lo mejor es que llevabais la misma dirección. Y por fin decides echar a correr, pero caminas hacia atrás. Esto, según el diccionario de los sueños, quiere decir que estás bloqueada y no ves la solución a tus problemas, pero además si sueñas que corres huyendo de un peligro es que no estás afrontando tus problemas. Fatal Ayi, lo que tienes que hacer es coger un palo y pincharles los ojos a los zombies.
Después aparecen zombies delante y te empiezan a rodear, vale, ahí ya te concedo lo de que te perseguían a ti. Pero he de decir que no te fue tan mal en la confrontación contra miles de muertos, al final tu subconsciente te saca del sueño antes de que pase nada que haya que lamentar.
Así que amigos, Ayi sigue teniendo cerebro para alimentar este blog, que es lo importante. Si alguien tiene algo que decir sobre el sueño o añadir a mi brillante teoría, que lo diga, ¡que para eso es la sección!

En fin, ahí lo tenéis. Como bien ha dicho Lyra si alguien tiene algún comentario, preferiblemente alguna teoría cuyo núcleo no sea mi egocentrismo, que nos escriba.
¡Hasta pronto!
 





jueves, 11 de abril de 2013

Interpretación de Sueños

 
 

Hola a todos. Esta es nuestra sección Interpretación de Sueños.
A menudo tenemos sueños extraños que no sabemos qué quieren decir pero que se te quedan en la cabeza dando vueltas durante todo el día ¿No? ¿A vosotros no os pasa? ¡A nosotras sí! Y es muy divertido contarselo a alguien y que te de su opinión. Y precisamente de eso va esta sección: una de nosotras contará un sueño extraño que haya tenido y la otra hará su propia interpretación, a ver qué descubrimos.
Si os animais, podéis dejarnos un comentario con vuestra propia interpretación. Ya os daréis cuenta de que tenemos la mente abierta y nos vale cualquier interpretación por extraña o absurda que sea, siempre que sea también respetuosa. ^^